Y UN DIA SE VOLVIÓ A LAS AULAS – DOCENTES MENDOCINOS VOLVIERON A LAS ESCUELAS ESTE LUNES

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Y el día llegó. Los docentes de Mendoza de todos los niveles, y que no están exceptuados en los grupos de riesgo, volvieron a la escuela este lunes

En una recorrida por algunos establecimientos educativos el entusiasmo del reencuentro presencial se mezcló con las medidas de seguridad y la enorme preocupación de ver cómo se podrá adaptar la infraestructura existente con las nuevas demandas por las medidas higiénicas que impone la pandemia.

“Acá tenemos 820 alumnos entre los turnos mañana y tarde y la verdad es que es muy difícil establecer los grupos por aula porque estamos tratando de fijarnos que los hermanos vengan todos los mismos días así es más fácil para la organización familiar”, afirmó Patricia De Bortol una de las vicedirectoras de la Escuela Tomás Godoy Cruz.

“Imaginate que vamos a tratar de que los hermanitos vengan y vayan todos juntos. Estamos en ese proceso enorme de desglose para saber qué hermanos están en qué cursos y así ir armando los grupos”, agregó Daniel Aristeo.

Es que la tarea no es simple para ningún directivo ni cuerpo docente. Todas las escuelas, salvo aquellas en donde el cupo por curso no supere los 15 alumnos, deberán adoptar la bi-modalidad. Esto implica que se combinarán las clases presenciales con las virtualesMientras un grupo está en la escuela, el otro deberá realizar tareas de manera online o mediante cuadernillos impresos. “Esto es algo en lo que deberemos trabajar para decidir en los próximos días”, agregó Verónica Lerga, otra docente con cargo de vicedirectora de la Escuela Tomás Godoy Cruz.

“Tenemos que ver cómo nos vamos a organizar. Porque la docente que trabaja acá de manera presencial luego tiene que llegar a su casa y ponerse con las dudas y consultas de los chicos que ese día no vinieron. Es decir, le saca horas a su vida personal para seguir con la tarea y eso no está contemplado”, añadió la Directora de la escuela Avelino Maure. de Godoy Cruz, Alicia González.

En este caso la institución tiene 750 alumnos que deberá distribuir en grupos. “Y se complica en los grados grandes porque tenemos cuatro cursos en cada año. Cuatro séptimos, cuatro sextos, y el espacio del edificio es reducido. Incluso hay aulas que no tienen muy buena ventilación así que estamos justo hoy con todas las docentes viendo cómo vamos a ordenar todo para recibir a los chicos desde el 1 de marzo”, afirmó Patricia Levy, vice directora de la escuela del Barrio Bancario.

Es que ningún establecimiento educativo de la provincia, con una matrícula abultada de estudiantes como se suele dar en el Gran Mendoza, cuenta con las medidas necesarias para que todos los niños y niñas puedan volver a las aulas con el debido distanciamiento y respetando los protocolos de higiene y seguridad establecidos por la OMS para prevenir y reducir el riesgo de contagio de coronavirus.

Las escuelas ya no serán las mismas de antes. La capacidad máxima se verá reducida por el distanciamiento socialEn cada curso no podrá haber más de 15 personasUn solo niño por banco y cada pupitre estará a 2 metros del otro. Los estudiantes no tendrán permitido compartir útiles escolares. Y en varios colegios, incluso, se han adaptado los bebederos para que los chicos no tomen agua de allí, sino que puedan llenar su propia botellita”, contó una de las vice directoras del Tomás Godoy Cruz a El Sol.

Medidas Sanitarias para la Vuelta a Clases

Dentro del protocolo que ha enviado la DGE a las escuelas se establecen medidas básicas que docentes y alumnos deben respetar:

  • Uso de barbijo (cubriendo boca y nariz) de manera permanente.
  • Toma de temperatura al ingreso al edificio escolar
  • Uso de alcohol en gel al ingreso
  • Cada niño y niña deberán llevar una bolsa de higiene personal y de manera permanente. Dentro de la misma deberán tener: alcohol en gel o sanitizante para manos, pañuelos descartables, papel higiénico, jabón y una toalla de manos.

Desafíos

Dentro de los grandes desafíos que atraviesa el sistema educativo en general, hay algunos puntos clave que las docentes remarcaron. “El protocolo de educación dice que entre turno y turno debe haber 90 minutos para poder desinfectar las escuelas. Pero la verdad es que no contamos con ese tiempo. De hecho, sólo tenemos un tercio del personal de celadores aptos para trabajar porque la mayoría son grupo de riesgo o tienen comorbilidades entonces encima que tenemos muy pocos tampoco tenemos el tiempo entre que sale el turno mañana y entra el turno tarde para cumplir con esos 90 minutos”, confió una de las docentes a El Sol.

Por su parte, Marcela, que da clases en primer grado, está buscando algún barbijo o máscara transparente, porque cómo hago para enseñarles las pronunciaciones, tienen que poder verme los labios y la cara”.

La realidad de la escuela del barrio Bancario es un tanto diferente. Allí ni siquiera cuentan con los fondos para poder comprar los insumos básicos como el termómetro para tomarle la temperatura a los chicos al ingreso. “No tenemos recursos para tener 2 termómetros. Aún no nos han depositado nada de Nación para insumos», contó con tono de preocupación Alicia González, la directora de la Maure.

“En la pandemia, como yo vivo cerca, les imprimía a los alumnos las actividades y las iban a buscar a mi casa porque no tenían para pagar las impresiones. Por suerte una institución deportiva nos ayudó y nos donó 20 resmas de papel, sino no sé cómo hacíamos”, agregó la directiva de la escuela del Bancario.

“Lo que más me preocupa, más allá de la falta de insumos, es que la vuelta a clases dice que los docentes de riesgo harán trabajo virtual, que no está nada mal. Pero si un alumno de ese docente viene de manera presencial yo tengo la obligación de recibirlo. Mi pregunta a los señores que toman las decisiones es: ¿A dónde meto al chico y a cómo hago? Si ya tengo todas las aulas con la capacidad presencial máxima y no tengo más maestras. Cómo hago con esos casos. Acá se toman decisiones sin conocer la realidad de los edificios, de las zonas y de un montón de cosas más”, agregó González.

El ansiado regreso

Más allá de los hechos puntuales que cada establecimiento deberá resolver para estar listos. Las ganas de las docentes de volver a las aulas de manera presencial traspasa hasta los barbijos. Ojos sonrientes se asoman por encima de los tapabocas. “El miércoles ya llegan los primeros estudiantes que tuvieron trayectorias débiles”, contó emocionada una de las maestras del Colegio primario que se ubica frente a la Plaza Independencia.

“Imaginate volver a tenerlos acá”, agregó otra de las maestras emocionada.

Nosotras tenemos todos los deseos de estar con las niñas y los niños, de poder cuidarlos, acompañarlos y educarlos. Tenemos tantas ganas de tenerlos acá en las aulas. El año pasado fue un desafío enorme… pero nada reemplaza al contacto humano y el poder enseñarles acá frente a ellos”, agregó De Bortol.

Las maestras del Bancario se sumaban a eso.Acá la mayoría, quiere volver a la presencialidad. Los estudiantes lloraban en la colación de 7º por no poder abrazar a sus docentes. Ha sido durísimo lo que vivimos durante el año pasado. Poder volver a ver a nuestros niños acá va a ser increíble, aún con barbijo, y explicándoles que no nos pueden abrazar, pero bueno. Es mejor que solo virtual”, dijo una de las vicedirectoras de la escuela Maure.

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